Martín Tetaz: "Vamos hacia una uberización de la economía"

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25 de marzo de 2021

Martín Tetaz, el especialista en Economía del Comportamiento, la rama que utiliza los descubrimientos de la Psicología Cognitiva para estudiar las conductas de los consumidores e inversores, analizó a las criptomonedas y su volatilidad, las actuales políticas económicas del Estado Argentino con especial relación a la pandemia, y qué es lo primero que cambiaría si mañana fuese elegido como Ministro de Economía.

 

Bitgalea: ¿Qué opinión tenés sobre los criptoactivos? ¿Recomendás invertir en criptomonedas? 

Martín Tetaz: Creo que son una solución tecnológica con mucho potencial, que hoy está recién empezando. Vamos hacia una uberización de la economía y los contratos inteligentes estructurados en blockchain permiten saltear intermediarios, eficientizando los intercambios y acercando a los consumidores y los productores. Las finanzas descentralizadas son la uberización en la intermediación de ahorros, el sistema de pagos, las remesas y las distintas formas de protección patrimonial, pero estamos en los inicios de ese proceso.

 

B: ¿Qué opinás sobre la volatilidad de las criptomonedas?

MT: Las monedas tienen que cumplir dos funciones que justifican su demanda: servir como medios de pago generalmente aceptados (función transaccional) y mantener el valor del dinero (función atesoramiento, que permite separar en el tiempo las decisiones de producción y trabajo de las de consumo). La paradoja es que una moneda volátil no sirve para ninguna de esas dos funciones, pero si no existe un piso de demanda estable, no tendrán estabilidad las monedas. Es el problema del huevo y la gallina. Hasta hace dos meses mi sospecha era que las más exitosas iban a ser las stablecoins, que ancladas a la moneda más estable de todas (el dólar), pudieran ser usadas masivamente para luego, con una demanda estable, "abandonar la convertibilidad". Sin embargo, la decisión de algunos actores institucionales grandes, como por ejemplo Tesla, y los comentarios de personas influyentes como Marcos Galperín probablemente han puesto el primer huevo al darle una fuente de demanda como reserva de valor que veremos en los próximos meses si efectivamente le pone piso a esa volatilidad. 

 

B: ¿Considerás que las criptomonedas son un buen método de ahorro o recurso para dolarizarse en países como Argentina?

MT: Solo las stablecoins lo son, de momento. Ahorrar en otras cripto como Bticoin o Ethereum implica un riesgo tan alto que solo justifica una apuesta pequeña en el portafolio, salvo para perfiles de inversores jóvenes, sin personas dependientes, que pueden arriesgar más. Dicho esto, siempre conviene tener activos correlacionados de manera negativa en el portafolios (bronceadores y paraguas) y como el Bitcoin se fortalece cuando se debilita el dólar (y viceversa), conviene combinarlos en proporciones inversas a su volatilidad; algo que se puede conseguir con mezclando bitcoins con DAI u otras stablecoins.

 

B: Recientemente te pronunciaste sobre el escándalo de los bolsos de efectivo en la TV Pública, sobre lo cual dijiste que es una oportunidad para discutir qué cosas tiene que hacer el Estado y qué no, ¿para vos qué debería hacer el Estado? ¿A qué te referías con "privatizar el resto y eliminar burocracia"?

MT: Si para algo sirvió la pandemia fue para desnudar de qué estaba hecho el Estado en cada país del mundo. En Argentina fracasamos en el programa más fácil de todos que no era poner un cohete en la luna, sino regalar dinero. El IFE fue diseñado para 3,5 millones de personas y se colaron 5,5 millones, además de haber tardado dos meses en implementarlo. En el mundo, en la segunda mitad del siglo pasado, se discutía el tamaño del Estado y hoy ese debate quedó viejo; hoy se discute qué cosas funcionan y cuáles no y está claro que nuestro Estado no funciona y nos sale carísimo. Entonces creo que hay que revolucionarlo, hacer borrón y cuenta nueva, diseñar un nuevo Estado que focalice sus recursos y esfuerzos en igualar oportunidades (salud y educación) y hacer inversiones que los privados no encararían, como infraestructura y ciencias básicas. En México, en 2012, el gobierno lanzó el concurso "el trámite más inútil" e identificó cientos de procesos burocráticos que no servían para nada, más que para entorpecer y encarecer la actividad privada; ese es el camino en Argentina.

 

B: ¿Qué lectura hacés sobre la actual carga impositiva a la que se enfrentan los contribuyentes en Argentina? ¿Qué impuestos modificarías o eliminarías?

MT: Hay dos problemas. El primero es que los impuestos son muy altos en relación a los bienes públicos que produce el Estado y el segundo es que están mal diseñados porque no podemos penalizar las conductas que necesitamos promover como la inversión, la producción, el empleo y las exportaciones. Hay que eliminar todos los impuestos que pagan las PYMES. Todos. Reemplazar los impuestos a la producción por un buen diseño del impuesto a las ganancias que tenga un mínimo no imponible que deje afuera a todas las pequeñas empresas. Hay que eliminar también los impuestos a las exportaciones, porque al reducir las cantidades vendidas al exterior hacen que necesitemos un tipo de cambio real más alto para equilibrar el balance de pagos y eso conduce a salarios reales más bajos para toda la población. Además, hay que transformar el impuesto a los ingresos brutos en un impuesto a las ventas finales o reemplazarlo por un aumento en la coparticipación del IVA. Estoy convencido que una reforma integral del sistema tributario de estas características, sumado a una revolución en materia laboral, generaría un boom de producción e inversión que compensaría los ingresos fiscales.

 

B: ¿Qué es lo primero que harías si mañana asumieses como Ministro de Economía de Argentina?

MT: Revolución laboral para Pymes, reforma impositiva y tres concursos nacionales; el del trámite más inútil que comentaba antes, otro para identificar, financiar e incubar proyectos de negocios para emprendedores y gente con ideas potencialmente valiosas, más un tercero para potenciar la investigación científica, que premie patentes y publicaciones.

 

Por Ana Clara De Riso

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