Informe de sustentabilidad de Bitcoin (Galaxy Digital)

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Informe de sustentabilidad de Bitcoin (Galaxy Digital)

Bitcoin y el consumo de energía.

 

La discusión sobre el consumo de energía de Bitcoin parece no tener fin. Sin embargo, las comparaciones entre una industria, como la de Bitcoin, que sí revela sus datos frente a las que no lo hacen de forma completa, como la bancaria, resulta injusta. Recientemente Bitcoin Magazine publicó un artículo en inglés en el que asegura, basándose en un estudio realizado por Galaxy Digital en mayo del 2021, por qué Bitcoin utiliza menos de la mitad de la energía que utiliza el sistema bancario tradicional y el oro. Lo interesante del estudio es que no se basa en opiniones como los que abundan en las redes sociales, sino en los números, hechos y en comparaciones realizadas con información completa. En Bitgalea decidimos traducirlo y compartírtelo para que puedas ver la otra cara de la moneda. 

 

Sobre el consumo de energía de Bitcoin: una aproximación cuantitativa a una cuestión subjetiva

 

¿Es el consumo eléctrico de la red Bitcoin un uso aceptable de la energía? Esta pregunta ha sido debatida desde los primeros días de la red. Sin embargo, a pesar de los numerosos artículos y análisis publicados, el debate continúa y suele resurgir durante las etapas alcistas de Bitcoin.

Bitcoin es una tecnología fundamentalmente novedosa que no es un sustituto de ningún sistema heredado. Bitcoin no es solamente una capa de liquidación, ni un almacén de valor, y no es únicamente un medio de intercambio. No se puede negar que la red Bitcoin consume una cantidad sustancial de energía, pero este consumo de energía es lo que la hace tan robusta y segura.

Dada la transparencia de Bitcoin, es fácil estimar su uso de energía. Esto da lugar a frecuentes críticas a Bitcoin, pero estas críticas rara vez se hacen a otras industrias tradicionales. Bitcoin es comparado a menudo con el sistema bancario tradicional (para pagos, ahorros y liquidaciones) y el oro (como depósito de valor no soberano). Pero el uso de energía de estas industrias es difuso, ya que no revelan públicamente sus huellas energéticas. Si queremos tener una conversación honesta sobre el uso de energía de Bitcoin, sería apropiado considerarlo a la luz de las industrias con las que se compara más a menudo.

En este artículo comenzamos tratando de entender los hechos relevantes en torno a la huella energética de Bitcoin, y luego la comparamos con las industrias del oro y la banca. Aunque estas comparaciones proporcionan un contexto interesante, son inherentemente imperfectas.

Si bien la magnitud del uso de energía de las diferentes industrias puede estimarse y compararse, la cuestión sigue siendo fundamentalmente subjetiva. Las opiniones sobre la importancia de la red Bitcoin varían, pero las propiedades de Bitcoin no. Cualquiera puede usar Bitcoin. Cualquiera puede tener bitcoins. Y las transacciones de Bitcoin pueden proporcionar una liquidación final probabilística en una hora, 24 horas al día, 365 días al año.

Estas características pueden ofrecer libertad financiera a personas de todo el mundo que no pueden permitirse el lujo de una infraestructura financiera estable y accesible. La red puede beneficiar al sector energético creando casos de uso perfectos para la energía intermitente y excedente. Y la red sólo se ampliará si la adopción de la red lo justifica.

 

La infraestructura de la red Bitcoin y sus necesidades energéticas

 

El consumo directo de energía de Bitcoin proviene de tres fuentes: los nodos que validan y transmiten las transacciones, los pools que coordinan la actividad de los mineros en todo el mundo y las máquinas de minería. La inmensa mayoría del consumo energético de Bitcoin proviene del funcionamiento de las máquinas de minería, se trata aproximadamente del 99,8%. Estas máquinas se denominan ASIC, por los circuitos integrados de aplicación específica que contienen.

Estos ASICs están diseñados para ejecutar la Prueba de Trabajo (PoW) necesaria para publicar nuevos bloques, liquidar transacciones y asegurar la red. El PoW vincula criptográficamente el activo virtual al mundo físico al requerir el uso de energía. A pesar de su simplicidad, esta implementación del PoW es uno de los aspectos más revolucionarios de Bitcoin. No se puede negar que la red Bitcoin consume una cantidad sustancial de energía, pero este consumo de energía es lo que hace que la red Bitcoin sea tan robusta y segura.

"No se puede negar que la red Bitcoin consume una cantidad sustancial de energía, pero este consumo de energía

es lo que hace que la red Bitcoin sea tan robusta y segura".

En el momento de escribir estas líneas, se calcula que la red Bitcoin consume un total de ~113,89 TWh/año. Para ayudar a contextualizar esta cifra, he aquí algunas comparaciones:

  •  El suministro global de energía anual es de ~166.071 TWh/año, 1.458,2x el de la red Bitcoin

  •  La generación global de electricidad anual es de ~26.730 TWh/año, 234,7 veces la de la red Bitcoin

  •  La cantidad de electricidad que se pierde cada año en la transmisión y distribución es de ~2.205 TWh/año, 19,4 veces la de la red Bitcoin (basado en estimaciones del Banco Mundial y la AIE)

  •  La huella energética de los dispositivos eléctricos "siempre encendidos" en los hogares estadounidenses es de ~1.375 TWh/año, 12,1 veces la de la red Bitcoin

Estas comparaciones ponen de manifiesto un punto importante: con unas simples hipótesis, es sencillo estimar el consumo energético de Bitcoin en tiempo real.

El uso de energía de Bitcoin se ha convertido en un objetivo fácil de criticar. Pero estas críticas plantean una pregunta: ¿Bitcoin utiliza "mucha" energía en comparación con qué?

Bitcoin se compara a menudo con el sistema bancario tradicional (para pagos, ahorros y liquidaciones) y con el oro (como depósito de valor no soberano). Pero Bitcoin es una tecnología fundamentalmente novedosa que no es un sustituto preciso de ningún sistema heredado. Bitcoin no es únicamente una capa de liquidación, no es únicamente un depósito de valor y no es únicamente un medio de intercambio. A diferencia de Bitcoin, las huellas energéticas de estas industrias son opacas.

Para tener una conversación honesta sobre el uso de energía de Bitcoin, sería apropiado una comparación con los titulares más análogos (la industria del oro y el sistema bancario). Desafortunadamente, medir el uso de energía de estas dos industrias no es tan fácil como auditar Bitcoin.

Lo que sigue es un esfuerzo de buena fe para estimar la huella energética tanto de la industria del oro como del sistema bancario. Dado que los datos públicos sobre el uso de la energía en estos sectores son escasos, la metodología creada para esta investigación es de código abierto y se puede encontrar acá.

 

Auditoría del uso de la energía en la industria del oro

 

Para calcular el consumo de energía de la industria del oro, nos basamos en el informe del Consejo Mundial del Oro titulado “Gold and Climate Change: Impactos actuales y futuros”, que proporcionó estimaciones de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) para la industria en 2018. A partir de esta estimación de GEI, utilizamos una estimación global de la intensidad del carbono para llegar a un consumo de energía agregado anual implícito.

El informe considera varias fuentes potenciales de emisiones de los procesos de producción y consumo de oro. El estudio concluye que la gran mayoría de los GEI procede de los procesos previos (minería y refinado), y no de los procesos posteriores (fabricación/distribución de joyas, productos de inversión como lingotes y monedas, y componentes electrónicos). Dado que el Consejo Mundial del Oro está compuesto por 33 asociaciones y empresas de la industria del oro, es importante señalar un posible sesgo en estos datos sobre las emisiones.

Los procesos anteriores y posteriores se desglosan a su vez en tres ámbitos: (1) emisiones directas de GEI, (2) emisiones indirectas de electricidad y (3) otras emisiones indirectas. En la Figura 3 se muestran más detalles sobre estos ámbitos. El total de las emisiones anuales de GEI para los tres alcances reportados por el Consejo Mundial del Oro es de 126.359.123 tCO2.

Para comparar esta cifra con el consumo de electricidad de Bitcoin, sólo hemos tenido en cuenta las emisiones directas de GEI (ámbito 1), las emisiones indirectas de electricidad (ámbito 2) y las emisiones asociadas al refinado y reciclaje del oro. Las emisiones anuales de GEI de estos segmentos ascendieron a 100.408.508 tCO2. De esta forma, convertimos la cifra de emisiones de GEI en kWh/año utilizando un multiplicador de intensidad de carbono global de la AIE de 0,92 lb CO2/kWh16. Esto implica una suposición conservadora de que la industria del oro se alinea con la intensidad media mundial de carbono de otras industrias. Utilizando este multiplicador, estimamos que estos elementos de la industria del oro utilizan aproximadamente 240,61 TWh/año. Estas estimaciones pueden excluir fuentes claves de uso de energía y emisiones que son efectos de segundo orden de la industria del oro, como la intensidad energética y de carbono de los neumáticos utilizados en las minas de oro.

 

Un informe publicado en 2018 por Money Metals señala que "aunque el costo de un neumático figura como costo de material, la mayor parte del costo de producción de un neumático proviene de la quema de energía, en todas las formas y en todas las etapas”. En ese mismo estudio Informan que Barrick Gold consumió 25.000 toneladas de neumáticos en 2013. La Asociación de Fabricantes de Caucho afirma que se necesitan siete galones de petróleo para producir un neumático de coche estándar. Los neumáticos utilizados en las operaciones de minería de oro no son un neumático de coche normal y corriente; estos neumáticos se utilizan para operar maquinaria de gran tamaño, tienen un diámetro de hasta 13 pies y pueden pesar hasta 11.860 libras.

 

Auditoría del consumo de energía del sistema bancario

 

Aclaración: a lo largo de este artículo, hacemos referencia a varios cálculos en profundidad. La metodología y los cálculos se pueden encontrar acá.

 

El sistema bancario no es perfectamente comparable a Bitcoin. El sistema bancario minorista y comercial requiere múltiples capas de liquidación, mientras que Bitcoin ofrece una liquidación final. Sin embargo, tomándolo como un semejante, estimamos el consumo de energía del sistema bancario basándonos en las siguientes suposiciones.

El sector bancario no comunica directamente los datos de consumo de electricidad. Las cuatro áreas clave de consumo de electricidad asociadas dentro del sistema bancario con datos suficientes para establecer estimaciones aceptables son:

  1. Los centros de datos bancarios,
  2. Las sucursales bancarias,
  3. Los cajeros automáticos,
  4. y los centros de datos de las redes de tarjetas.

El consumo global de electricidad del sistema bancario se estima en 238,92 TWh/año.

 

Centros de datos bancarios

 

El sistema bancario no comunica los datos de consumo de electricidad necesarios para el funcionamiento de sus centros de datos. Para estimar esta cifra se han realizado varias hipótesis.

El único banco que informa del número de centros de datos que utiliza es Bank of America, que tiene 23 centros de datos privados. La demanda, la ubicación y la superficie de estos centros de datos no se comunican. Para obtener el consumo de electricidad de estos centros de datos, se supone una superficie estimada de 75.000 pies2 y una demanda de 400 W/pie2. Un centro de datos bancario funciona las 24 horas al día, 7 días a la semana, 52 semanas al año, lo que supone un total de 8.760 horas al año. El consumo anual de electricidad se estima en 6,04 TWh/año.

Para estimar la demanda de los centros de datos de los 100 principales bancos del mundo, según S&P Capital IQ, se asume una relación lineal entre el consumo eléctrico estimado de los centros de datos de Bank of America y los depósitos totales. El total de depósitos de los 100 principales bancos del mundo es de 70.972,10 millones de dólares, y el total de depósitos de Bank of America es de 1.795,48 millones de dólares. El consumo anual de electricidad estimado de los centros de datos del sistema bancario se calcula como el producto del total de los depósitos anuales de los 100 principales bancos mundiales y la relación entre el uso anual estimado de los centros de datos de Bank of America y los depósitos anuales de Bank of America, que es de 238,92 TWh/año.

 

Sucursales bancarias

 

El sistema bancario no comunica los datos de consumo eléctrico necesarios para el funcionamiento de las sucursales bancarias. Se estima esa cifra tomando el producto del número total de sucursales bancarias, el consumo medio de electricidad de una pequeña empresa a escala global y las horas de funcionamiento. Se considera que una sucursal bancaria funciona 9 horas al día, 5 días a la semana, 50 semanas al año, lo que supone un total de 2.250 horas al año. Una sucursal bancaria se considera una pequeña empresa.

El número total de sucursales bancarias es un dato público. Estimamos que el consumo medio de electricidad de una pequeña empresa a escala mundial es una media del consumo de electricidad de las pequeñas empresas de cuatro países de cuatro continentes diferentes: Estados Unidos, Reino Unido, México y China. El consumo eléctrico de las pequeñas empresas de México y China no está disponible, por lo que lo estimamos basándonos en sus datos residenciales. En el informe adjunto se incluye más información sobre este cálculo.

Estimamos que el consumo global anual de electricidad de las sucursales bancarias es de 19,71 TWh/año.

Este análisis no tiene en cuenta el consumo de gas de las sucursales bancarias (es decir, la calefacción) ni el consumo de electricidad y gas de todos los demás edificios de oficinas financieras.

 

Cajeros automáticos

 

El sistema bancario no comunica datos sobre la electricidad necesaria para el funcionamiento de los cajeros automáticos. Estimamos esta cifra tomando el producto del número total de cajeros, la demanda de un cajero promedio y las horas de funcionamiento. Un cajero automático funciona 24 horas al día, 7 días a la semana, 52 semanas al año, lo que supone un total de 8.760 horas. La demanda promedio de un cajero automático es de 145W.

Estimamos que el consumo anual de electricidad de los cajeros automáticos es de 3,09 TWh/año.

 

Redes de tarjetas

 

Las redes de tarjetas no comunican los datos de consumo eléctrico necesarios para el funcionamiento de su infraestructura. La única red de tarjetas que dispone de algunos datos públicos sobre sus centros de datos es VISA, que informa de que opera con cinco centros de datos en todo el mundo. Aunque VISA no informa de la demanda de electricidad de cada centro de datos, sí revela los metros cuadrados de cada uno de ellos. Por lo tanto, estimamos la demanda de los centros de datos de VISA basándonos en sus metros cuadrados. Utilizamos esta demanda, el número de transacciones que VISA procesó en 2019 y la cuota de mercado de VISA por recuento de transacciones en 2019 para hacer la estimación final de consumo de electricidad para todas las redes de tarjetas. Esto supone una relación lineal entre el recuento de transacciones y el consumo de electricidad estimado del centro de datos.

Por término medio, un centro de datos demanda hasta 400 W/pie2. Para calcular el consumo eléctrico de VISA multiplicamos la superficie total de todos los centros de datos de VISA, su demanda por pie cuadrado y sus horas de funcionamiento. Se supone que los centros de datos de VISA funcionan 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año, lo que supone un total de 8.760 horas al año.

Estimamos que el consumo de electricidad de la red de VISA es de 0,84 TWh/año. En 2019, VISA procesó 185.500 millones de transacciones de un total de 441.000 millones. Estimamos que el consumo anual global de electricidad necesario para el funcionamiento de todas las redes de tarjetas es de 2,00 TWh/año.

Este análisis no tiene en cuenta el consumo de electricidad de los edificios de oficinas de todas las redes de tarjetas.

 

Resumen del uso de la energía en el sistema bancario

 

Los datos sobre la electricidad en el sector bancario son escasos. Con la información disponible públicamente que hemos podido encontrar, estimamos que el sistema bancario utiliza 263,72 TWh de energía cada año. Para obtener una cifra exhaustiva del consumo energético de este sector sería necesario que los bancos la informaran por sí mismos.

Incluso en su conjunto, una comparación entre Bitcoin y las capas del sistema bancario es intrínsecamente defectuosa. La pila financiera tradicional es una complicada jerarquía de contrapartes y liquidación intermedia. Las redes de tarjetas de crédito son excelentes para intercambiar pagos rápidos y pagarés, pero dependen del sistema bancario para la liquidación, y el sistema bancario a su vez depende de los bancos centrales para la liquidación final, que a su vez depende del sistema del dólar en su conjunto.

Hemos excluido del análisis anterior a los bancos centrales, las cámaras de compensación (como la DTCC) y otros aspectos del sistema financiero tradicional. Es importante señalar que esta auditoría es sólo una parte de todo el sistema: se desconoce el uso total de energía del sistema bancario y se excluyen las externalidades.

Definir la utilidad del sistema bancario por su uso de energía es reduccionista, ya que pasa por alto los beneficios de la transferencia de grandes cantidades de dinero. Aunque pueda parecer práctico comparar el sistema bancario y Bitcoin en función del número de transacciones que procesan, ambos tienen propiedades de escalado diferentes. El sistema bancario escala con el número de transacciones, requiriendo infraestructura adicional a medida que crece. Mientras tanto, el consumo de energía de Bitcoin no se escala por el número de transacciones, sino por la economía de la red.

 

¿y entonces?

 

Estas estadísticas proporcionan un contexto interesante, pero ¿cómo nos ayudan a responder a la pregunta inicial? ¿Es el consumo de electricidad de la red Bitcoin un uso aceptable de la energía?

Aunque podemos estimar y comparar la magnitud del uso de energía de diferentes industrias, la pregunta sigue siendo fundamentalmente un juicio de valor. La respuesta de cada uno depende de sus creencias sobre la utilidad del bitcoin.

 

El valor está en el ojo del espectador

 

El valor es subjetivo, y existe un amplio espectro de opiniones en torno a la utilidad del bitcoin.

Los puntos de vista sobre el consumo de energía de Bitcoin van desde el despilfarro hasta la justificación, pasando por cualquier punto intermedio. En un extremo, los críticos creen que el bitcoin es una mera herramienta para la especulación o la actividad ilícita, unida a una red con un coste medioambiental injustificable. En el otro, los partidarios ven en el bitcoin una revolución monetaria que será una bendición para la humanidad.

En Galaxy creemos en Bitcoin y en el ecosistema en general; hemos construido toda una empresa en torno a él. Dicho esto, entendemos que no es una opinión universalmente compartida.

En lugar de intentar caracterizar preventivamente todas las perspectivas posibles sobre Bitcoin, consideramos 3 puntos de vista representativos a lo largo del espectro:

 

  1. Bitcoin no formará parte de la economía global. Este grupo cree que ningún gasto de energía es aceptable.
  2. Bitcoin funcionará en paralelo con el sistema financiero actual (similar al oro). Este grupo cree que el consumo de energía de Bitcoin está justificado, aunque los mercados y la regulación ayudarán a determinar el nivel apropiado. Aunque los miembros de este grupo creen que el consumo de energía no es intrínsecamente algo malo, siguen pensando que es imperativo utilizar la energía de la manera más eficiente posible en cuanto al carbono.
  3. Bitcoin será un estándar monetario global. Este grupo cree que el gasto energético de Bitcoin será dictado por la demanda del mercado.

 

Grupo 1: Bitcoin no formará parte de la economía global

 

Este grupo cree que no se justifica el consumo de energía porque creen que el bitcoin no tiene valor. En Galaxy Digital no estamos de acuerdo, ya que el Bitcoin se utiliza a menudo con fines humanitarios.

 

Bitcoin no es sólo para que los ricos se hagan más ricos

 

Los ciudadanos de las naciones desarrolladas a menudo dan por sentada una infraestructura financiera estable. A pesar de la reciente y agresiva expansión monetaria, la preocupación por la retirada de dinero de los cajeros automáticos o la incautación de dinero por parte del gobierno es poco frecuente. Pero este no es el caso de gran parte de la población mundial.

La inflación hace estragos entre los ciudadanos de Zimbabue, Venezuela, Myanmar, Argentina y muchos otros países. Las personas afectadas se ven obligadas a buscar una alternativa al dinero en efectivo.

 

En los países afectados, esta tendencia es visible a través del aumento de los volúmenes de comercio en los mercados peer-to-peer como Paxful y LocalBitcoins.

 

Para estos usuarios, el bitcoin no es una herramienta para hacerse rico rápidamente; es un bote salvavidas que ayuda a preservar los recursos financieros de su familia frente a una moneda que se deprecia rápidamente.

Más allá de la preservación de la riqueza, el bitcoin ayuda a los ciudadanos de países opresores a acceder al dinero. Alex Gladstein, de la Human Rights Foundation, señala que "alrededor de 4.200 millones de personas viven bajo regímenes autoritarios que utilizan el dinero como herramienta de vigilancia y control estatal. Su moneda suele estar devaluada y, en su mayor parte, están aislados del sistema financiero internacional". 

Gladstein continúa: “en los últimos meses, activistas bielorrusos han utilizado bitcoin para desafiar al régimen enviando más de 3 millones de dólares directamente a los trabajadores en huelga, que luego lo convierten localmente en rublos en mercados peer-to-peer para alimentar a sus familias mientras protestan contra la dictadura del país.

En octubre, una coalición feminista de Nigeria recaudó el equivalente a decenas de miles de dólares en bitcoin para comprar máscaras antigás y material de protesta mientras las cuentas bancarias de los activistas se activaban y desactivaban.

En Rusia, el político opositor Alexei Navalny ha recaudado millones en bitcoin mientras Vladimir Putin mantiene un estricto control sobre el sistema financiero tradicional. Putin puede hacer muchas cosas, pero no puede congelar una cuenta de Bitcoin”.

Incluso en los países desarrollados, un subconjunto de la población, los no bancarizados, está excluido del sistema bancario tradicional. Según el informe anual de la FDIC de 2019, hay 7,1 millones de hogares no bancarizados en EE.UU. Este grupo se inclina en gran medida hacia "los hogares de menores ingresos, los hogares con menos educación, los hogares negros, los hogares hispanos, los hogares de indios americanos o nativos de Alaska, los hogares con discapacidad en edad de trabajar y los hogares con ingresos volátiles." A la pregunta de por qué no pueden acceder a los servicios financieros, el 48,9% de los encuestados respondieron que no tenían suficiente dinero para cumplir los requisitos mínimos del banco. Esto significa que casi la mitad de la población no bancarizada de Estados Unidos -3,5 millones de hogares- no puede permitirse una cuenta bancaria. Para contextualizar, esa cifra equivale aproximadamente a todos los hogares del estado de Connecticut.

Bitcoin ofrece una solución, permitiendo que cualquier persona, en cualquier lugar (con conexión a Internet), almacene su valor independientemente de sus ingresos o su situación socioeconómica. No se requiere un mínimo de cuenta.

 

"Bitcoin no es una herramienta para hacerse rico rápidamente; es un bote salvavidas para ayudar a preservar los recursos financieros de una familia frente a una moneda que se deprecia rápidamente".

 

Grupo 2: Bitcoin existirá en paralelo con el sistema financiero actual

 

Los miembros de este grupo creen que el bitcoin desempeñará algún papel en la economía mundial, pero pueden estar preocupados por su uso de energía. Este punto de vista a menudo pasa por alto el valor que la minería de Bitcoin ofrece al sector energético.

 

La minería de Bitcoin como herramienta para el sector energético

 

Los mineros pueden operar en cualquier lugar con electricidad y conexión a Internet. Esto beneficia al sector energético al crear un caso de uso perfecto para la energía intermitente y excedente.

Desde 2014, el Banco Mundial estima que el 8,25% de la electricidad se pierde en la transmisión. Si se aplica esta cifra a la estimación de la producción mundial de electricidad de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de 2018, que es de 26.730,07 TWh/año, se obtiene una pérdida de transmisión de electricidad mundial anual de 2.205,23 TWh/año. Esta pérdida es 19,36 veces mayor que el consumo anual de energía de Bitcoin. Aunque no toda esta energía perdida podría utilizarse para la minería de Bitcoin, pone de manifiesto tanto la cantidad actual de energía que se pierde cada año debido a la ineficiencia como el hecho de que la energía no es fungible.

Los críticos a menudo asumen que la energía gastada por los mineros es robada de casos de uso más productivos, o resulta en un mayor consumo de energía. Sin embargo, debido a las ineficiencias del mercado energético, los mineros de bitcoin se ven incentivados a utilizar energía que, de otro modo, podría desperdiciarse o infrautilizarse, ya que esta electricidad suele ser la más barata.

Aunque los ingresos asociados a la minería varían, los mineros tienen el lujo de la flexibilidad, con la opción de encender o apagar sus equipos en cualquier momento. Esto hace que la minería de Bitcoin sea el sumidero de energía ideal: cualquiera, en cualquier lugar, puede monetizar el exceso de energía enchufando el equipo y apagándolo cuando le convenga.

 

Minería de Bitcoin y mitigación de flamas

 

Un ejemplo de cómo la minería de Bitcoin actúa como sumidero de energía es en los campos petrolíferos, lo que supone una reducción directa de las emisiones de metano. Según la AIE, el petróleo representa casi el 40% del actual suministro energético mundial. Los pozos de petróleo son abundantes en muchas regiones del mundo, ya que las empresas energéticas tratan de extraer el recurso para refinarlo.

 

Un subproducto frecuente del proceso de extracción de petróleo es el metano. Aunque el metano también es un combustible funcional, no puede transportarse sin un oleoducto. Por lo tanto, el metano se ventila (se deja salir a la atmósfera) o se quema (se prende fuego) en la boca del pozo. Ninguno de los dos procedimientos es ideal.

Las consecuencias del efecto invernadero asociadas al metano son 25 veces más perjudiciales para el medio ambiente que las de una cantidad equivalente de CO2. La quema del metano produce CO2 como subproducto, lo que teóricamente reduce el equivalente de CO2 en 24 veces. Sin embargo, la eficiencia de la quema varía sustancialmente, y en algunos casos puede ser tan baja como el 30%, lo que significa que incluso si el metano se quema, hasta el 70% puede seguir escapando a la atmósfera.

La minería de bitcoin ofrece una solución. Empresas como Great American Mining, Upstream Data y Crusoe Energy Systems están construyendo infraestructuras para capturar este metano en la boca del pozo y utilizar el gas que de otro modo se desperdiciaría para minar bitcoin. A diferencia de la quema en antorcha, los generadores pueden quemar este metano con una eficiencia del 99%, reduciendo enormemente el riesgo de fuga a la atmósfera. Esto significa que los productores de petróleo pueden garantizar una reducción de las emisiones de 24 veces en comparación con el venteo de ese metano a la atmósfera. La AIE estima que el sector del petróleo y el gas emitió 82 Mt (alrededor de 2,5 GtCO2-eq) en 2019. Para contextualizar, esto equivale a aproximadamente el 8% de las 33,2 Gt de las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía ese año.

Otro ejemplo de la oportunidad para la minería de Bitcoin utilizando el exceso de energía se puede ver en el recorte de la generación eólica y solar.

 

Bitcoin y la energía intermitente

 

La generación intermitente de los recursos eólicos y solares suele compensarse con la generación flexible de otros recursos (por ejemplo, el gas natural). Hay más generación eólica y solar de la que se puede compensar, lo que lleva a la restricción.

Aunque la cantidad exacta de energía restringida cada año es difícil de precisar, varias estimaciones sugieren que constituiría una parte significativa de la red Bitcoin. Un estudio reciente estima que la generación solar en Chile, China, Alemania y regiones clave de Estados Unidos restringió 6,5 TWh en 2018, mientras que otro estudio estima que se restringió 21,5 TWh de energía eólica en regiones clave de todo el mundo en 2013. Mientras tanto, otros sugieren que 57 TWh de generación eólica y solar se redujeron solo en China en 2016.

Como sumidero de energía, la minería de Bitcoin podría ayudar a monetizar esta energía en el lugar de generación o suavizar la volatilidad a nivel de la red.

La minería en campos petrolíferos y la utilización del exceso de energía desperdiciada son dos ejemplos de la capacidad de la red para aprovechar el exceso de energía intermitente. Otros incluyen la captura del exceso de electricidad de las presas hidroeléctricas y la ayuda a las centrales eléctricas para que funcionen con una eficiencia óptima.

 

Grupo 3: El Bitcoin se convertirá en el estándar monetario mundial

 

Para este grupo, la utilización de la energía es directamente proporcional a la seguridad de la red. La red sólo consumirá tanta energía como demande el mercado porque los mineros son económicamente racionales.

El uso de la energía es una característica, no un error.

Bajo el mecanismo de consenso PoW de Bitcoin, un mayor uso de energía está directamente relacionado con una mayor robustez y seguridad. A medida que la tasa de hash crece, las amenazas de centralización y de ataques del 51% se vuelven menos realistas.

La amenaza de la centralización geográfica está disminuyendo. Sólo en Norteamérica las empresas mineras públicas han anunciado una expansión de aproximadamente 40 exahashes que se desplegarán a finales de 2021, lo que representa un aumento del 28% en la tasa de hash actual de la red.

Debido a que la red está creciendo, la probabilidad de un ataque exitoso es cada vez menor. En el momento de escribir este artículo, un ataque exitoso del 51% requeriría el control de más de 8GW de la capacidad minera existente, o 16GW de nuevas máquinas mineras. Teniendo en cuenta el costo de la electricidad necesaria para hacer funcionar estas máquinas, un ataque sería una empresa enorme. Y el objetivo no es estático; para cuando se pudiera acumular una parte significativa de esta capacidad, la tasa de hash de la red ya habría aumentado.

 

El minero de Bitcoin: un actor racional

 

Los mineros son, ante todo, actores con motivaciones económicas. Como se discutió en nuestro post Fundamentos de la Economía de la Minería de Bitcoin, los mineros de Bitcoin buscan activamente electricidad de bajo costo para maximizar el beneficio. Dado que todos los mineros de la red compiten entre sí, todos están incentivados para minimizar sus costos operativos y posicionarse en el extremo inferior de la curva de costos (incluso si esto significa migrar de una región rica en energía a otra). Esto significa que los mineros buscarán las fuentes de energía con el menor costo.

Incluso si los mineros son partidarios del bitcoin, sólo elegirán invertir en una operación de minería con la expectativa de obtener beneficios. Por el contrario, un minero que no sea rentable cerrará su operación cuando sea necesario. Por ejemplo, después de la última reducción a la mitad en mayo de 2020, la tasa de hash de la red cayó un 23% debido a la disminución de los ingresos. Los mineros con operaciones eficientes siguieron siendo rentables y se beneficiaron de la disminución de la competencia.

 

Conclusión

 

Este informe ha adoptado un enfoque cuantitativo, comparando el uso de energía de Bitcoin con el de otras industrias. En pos de una conversación honesta, también discutimos por qué el valor de Bitcoin no es sólo cuantitativo.

 

Las opiniones subjetivas sobre la importancia de la red Bitcoin varían, pero las propiedades de Bitcoin no. Cualquiera puede usar Bitcoin. Cualquiera puede tener bitcoins para sí mismo. Y las transacciones de Bitcoin pueden proporcionar una liquidación final probabilística en una hora, 24 horas al día, 365 días al año

Estas características pueden ofrecer libertad financiera a personas de todo el mundo sin el lujo de una infraestructura financiera estable y accesible. La red puede beneficiar al sector energético creando casos de uso perfectos para la energía intermitente y excedente. Y la red sólo se ampliará si la adopción de la red lo justifica.

La utilización de la energía no es necesariamente algo malo. Como escribe Smil, la energía es la única moneda universal. El ser humano seguirá encontrando nuevas tecnologías que requieran más energía y que desafíen el statu quo. El Bitcoin es otro ejemplo.

 

Así que, volvemos por última vez a la pregunta original: ¿es el consumo de electricidad de la red Bitcoin un uso aceptable de la energía? Nuestra respuesta es definitiva: sí.

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