Daiana Banegas: "Involucrarse siempre cambia las cosas"

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En el Día Internacional de la Mujer, agradecemos a todas aquellas que forman parte de esta comunidad que crece cada día más y te traemos un ciclo único de 5 entrevistas a mujeres que nos inspiran y son referentes de la industria tecnológica. En esta edición de #BloqueDeMujeres tuvimos la oportunidad de conversar con:

Daiana Gómez Banegas es experta en Legaletech, y hoy es Legal Account Strategy en Signatura, una plataforma de firmas electrónicas basadas en Blockchain, y Project Manager en ONG Bitcoin Argentina. Se define como “nerd” y “curiosa” y es apasionada por el ecosistema de Bitcoin. En esta ocasión nos cuenta su camino profesional, sus metas y objetivos.
 
 

¿Cuál es tu formación académica? ¿y profesional?  

Mi formación es de base jurídica, además de hacer hoy este tipo de tareas, en los últimos años me dediqué al desarrollo y diseño de proyectos de tecnología, interviniendo en la escalabilidad de estos desde el management y la coordinación. Dentro de la industria Blockchain trabajé en la parte de proveedores de liquidez y en el landing de algunas compañías, y en la industria Cripto mi fuerte es el área legaltech, que son aplicaciones tecnológicas para en el sector legal y técnico, como hacemos en Signatura, y desde la parte del management, buscar cómo implementar la tecnología blockchain para proyectos de impacto social, como en ONG Bitcoin Argentina

¿Cómo llegaste al mundo de las criptomonedas?

Llegué como llega mucha gente. Por nerd y por curiosa. Me quedé por una necesidad concreta de laburo. Conocí BTC en el 2013, mientras trabajaba en un paper académico para sociología jurídica que tenía por objeto las impresoras 3D. Estaba enamorada de las impresoras y quería entender si estábamos frente a una nueva revolución industrial y cómo iba a impactar esto de la descentralización de los modelos de producción. Durante esa investigación se me presentó la problemática de la propiedad intelectual de los diseños, cuya solución es la criptografía, y de la criptografía a Bitcoin tuve literalmente 2 clicks. En ese momento estaba en Córdoba y no conocía los canales ni los grupos para comprar, no lo pude hacer. En el 2016 estaba trabajando en un nuevo proyecto de inteligencia artificial, con sede en Canadá, y para mi sorpresa, la única forma en la que me podían pagar era en Bitcoin. Entre el asombro, el miedo y el entusiasmo se me ensancharon los ojos y me surgieron un montón de preguntas: ¿Cómo iba hacer para poder cambiarlos desde Córdoba? ¿Iba a tener que viajar a Buenos Aires para poder cobrar? ¿Qué voy a tener que hacer? Por suerte fue mucho más fácil de lo que creí, me apasioné y aprendí muchísimo, y desde entonces comencé a involucrarme con el entramado local de Bitcoin en Argentina.

 

¿Hay alguna otra criptomoneda en tu vida?    

Por una cuestión familiar he seguido IOTA, una tecnología de contabilidad de código abierto que tiene su propia criptomoneda, lanzada en el 2017 y que todavía se está desarrollando. A nivel desarrollo, si bien circulan algunas más pero no las uso como criptomonedas: RSK y ETH, en el campo de la programación, o en lo legaltech con los smart contracts, ambas son infraestructuras que uso para trabajar a diario.

 

 ¿Algún aprendizaje que quieras transmitir al lector?  

Que en la vida hay que animarse. Muchas cosas parecen lejanas o de ciencia ficción. No te estoy hablando necesariamente de Bitcoin, al menos hoy, pero a modo de ejemplo, hace 5 años cuando se me presentó la oportunidad de cobrar el esfuerzo de mi trabajo y la inversión de mi tiempo en algo que desconocía y que solo parecía un riesgo que traía todas las de perder, me animé. Me animé a dar ese primer paso, pero no solo me animé, me formé, estudié y lo hice parte de mi cotidianeidad, me dejé llevar por la curiosidad y reorienté mi vida profesional y mi carrera, siendo que el derecho es una disciplina transversal, adquirí esa herramienta que parecía muy externa a mi vida y me involucré hoy (en el 2016), en algo que podía ser protagónico quizás dentro de 20 años. Podemos hacer que las cosas sucedan, podemos ser agentes de cambio, involucrarse siempre cambia las cosas.

¿Quién es hoy un referente en tu vida?

Sin ninguna duda mi vieja. El desafío de superarnos constantemente es para mí el desafío más grande que tenemos en la vida, y mi vieja siempre supo reinventarse.

¿Qué te motiva todos los días?

Hoy mi hijo, estoy a 3 meses de ser madre. También mis hermanos. En ellos me motiva el hecho de dejar un mundo mejor al que llegué yo. Hacer las cosas bien para construir un mejor lugar, eso me motiva todos los días.

¿Tenés algo pendiente?

Muchas cosas. Entre ellas, terminar la carrera de abogada, hacer el posgrado en derecho espacial, viajar a Perú y conocer Machu Picchu.

¿Alguna mujer, proyecto o trabajo que te inspire?

Hay muchos trabajos que son inspiradores, pero lo que hace Fereshteh Forough con Code to Inspire en Afganistán es de otra liga. Son una ONG que financia a través de Cripto a mujeres para que se alfabeticen digital y financieramente, y se puedan emancipar, en un país en el que las mujeres no tienen derecho a tener una cuenta bancaria sin autorización de su marido o de su padre. Ese tipo de proyectos me inspiran, porque demuestran que siempre nos podemos involucrar desde el lugar que nos toca y desde lo que hacemos bien, sin tener que vestirnos de héroe o alejarnos de nuestro día a día para aportar valor.  

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