El detrás de escena de la Ley Bitcoin en El Salvador

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Miércoles 16 de junio de 2021

Por Joaco de Bitgalea

El detrás de escena de la Ley Bitcoin en El Salvador

Bitcoin en El salvador como moneda de curso legal: ventajas y desventjas

 

  • La aprobación de la Ley Bitcoin en El Salvador no pasó desapercibida: el país está negociando con el FMI un futuro programa de desarrollo económico que podría no prosperar o verse afectado por la nueva ley.

  • También está en juego un préstamo anterior de asistencia de emergencia de la misma entidad de aproximadamente USD 389 millones, a raíz de la pandemia. 

  • El portavoz del FMI dijo que “la adopción del bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de problemas macroeconómicos, financieros y legales que requieren un análisis muy cuidadoso”.

  • El presidente del Banco Central de El Salvador aseguró que la nueva medida “no significa que vamos a dejar de usar el dólar para usar las criptomonedas. Pueden converger las dos sin ninguna discrepancia”.

 

Con el objetivo de generar oportunidades de inversión y empleo, promover la inclusión financiera y darle dinamismo a la economía, los diputados de la Asamblea Legislativa salvadoreña aprobaron la Ley Bitcoin hace una semana. Esta reconoció a la criptomoneda como una moneda de curso legal en el país, sorprendiendo a propios y a ajenos.

Muchos permanecimos despiertos hasta altas horas de la madrugada escuchando en vivo el debate parlamentario e inundando las redes sociales con comentarios sobradamente emoticoneados. Así bien, no fueron pocos los ajenos al Bitcoin que se manifestaron en contra con menos emoticones y más palabras.

Cuando pasó la euforia, y los holders recuperamos el aliento, hubo lugar en la cabeza para esa incómoda pregunta: esto qué es tan bueno para Bitcoin, ¿es bueno para el pueblo salvadoreño?

No es una pregunta que pueda contestar yo. Algo surreal ocurrió de la noche a la mañana y de la manera menos pensada: el Estado tomó la iniciativa de los usuarios y eligió Bitcoin. Es algo que pocos habían imaginado y no encontré argumentos sólidos que respondan esa pregunta. Por esto acudí a los que saben.

 ¿Y qué dijeron?

Sin ir muy lejos, Carlos Maslatón, indicó: “Esto no cambió. No se necesita la validación o la regulación de los gobiernos para que funcione Bitcoin”, sin hacer referencia a la adopción de este como política pública. Por Twitter, atinó a decir que perdía el comunismo, y no mucho más.  

Lucas Llach, un amigo de la casa, utilizó la palabra “experimento”. No fue el único: esta palabra rotula muy bien la situación que atravesará El Salvador cuando se ejerza en todo el territorio nacional el sistema de pagos ideado por Satoshi Nakamoto.

Ni foristas, twitteros, abogados o especialistas de mercados – más o menos bitcoiners - se atrevieron a esbozar algún tipo análisis o considerando que guiñara un ojo a la propuesta o al experimento. Pocos se animaron a hablar al respecto. 

Sí aparecieron autoridades institucionales tradicionales, como el BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica) con Dante Mossi a la cabeza, quien anunció que brindará asistencia técnica a El Salvador para regular el uso del bitcoin, dándole el visto bueno a la noticia. “Esta es una gran noticia para la región. Nos sentimos muy orgullosos de ser los primeros en recibir la solicitud del Gobierno de El Salvador en este proceso transformador y que hoy vuelve a hacer historia, al ser el primer país en adoptar el bitcoin como moneda de uso oficial”, dijo Mossi sin dar más detalles.

Desde México, Ricardo Barrientos, como representante del ICEFI (Instituto Centroamericano de Estudios Sociales), habló ante la CNN de los posibles beneficios y perjuicios a los que se enfrentan los salvadoreños y los volcó en algunas variables económicas.

Enumerando los beneficios, Ricardo señaló que hay oportunidades para los migrantes y la comunidad salvadoreña extranjera (mayores ganancias con el envío de remesas), así como también para nuevos negocios y empresas, atrayendo inversionistas. También dijo que se podría profundizar el acceso financiero de los salvadoreños, mal llamado por el especialista “bancarización”. 

Desde la perspectiva técnica, demostró que hay algunas preocupaciones que siguen a la apresurada medida. La primera de ellas es la altísima volatilidad de las criptomonedas, y como los bancos y otras entidades crediticias locales mantendrán la preferencia por sobre el dólar, afectando la tasa de interés de los préstamos con particulares.

Otro de los riesgos está implícito en el margen fiscal de las deudas soberanas emitidas anteriormente en dólares por El Salvador, que recaudará impuestos en BTC. El mercado de capitales internacional podría elevar las tasas de interés de dichos préstamos, entendiendo que la deuda no podrá ser cancelada en dólares.

Las elevadas tasas de interés y las bajas calificaciones de los acreedores internacionales, podrían atacar directamente el famoso “riesgo país” y alejar a El Salvador de las fuentes de financiamiento externas. 

El punto más importante que señaló el especialista tiene que ver con el peligro inminente que trae a la mesa esta decisión. El Salvador está negociando con el FMI un futuro programa de desarrollo económico y este podría no prosperar. Algunos científicos locales dijeron que los organismos internacionales aislaran financieramente al país remarcando los conocidos riesgos de la criptomoneda, que también será rechazada y boicoteada por los propios salvadoreños. El ingeniero científico Carlos Vela, y otros adeptos a esta teoría, reforzaron el punto de Barrientos en la situación con el FMI. 

Los medios tradicionales no se quedaron atrás. Bloomberg fue de los primeros en resaltar que la decisión legislativa podría afectar las relaciones internacionales e interrumpir no solo las negociaciones actuales con el Fondo, sino también un préstamo anterior que no se terminó de entregar. El año pasado, el FMI aprobó una solicitud de asistencia de emergencia de aproximadamente USD 389 millones en el marco de la crisis sanitaria mundial, el primer desembolso a favor de El Salvador en más de 30 años. 

¿Qué dijo el FMI?

Gerry Rice, portavoz del Fondo expresó ante la prensa: “La adopción del bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de problemas macroeconómicos, financieros y legales que requieren un análisis muy cuidadoso”. Remarcó que además del préstamo de salvataje, actualmente, representantes del FMI están discutiendo una solicitud del gobierno salvadoreño de cara a un nuevo programa (préstamo) que acompañe el plan económico. La discusión entre las partes tendrá lugar este miércoles. 

Las declaraciones de Rice sugieren que durante la negociación, el Fondo no pasará por alto este acontecimiento sin precedentes. ¿Podrán torcer la postura de Bukele?

El mediático y autoritario presidente salvadoreño (elegido democráticamente en el 2019 y ratificado con amplia mayoría en las elecciones legislativas en febrero pasado) no guardó saliva la semana pasada y se envalentonó afirmando que sería inminente y obligatoria la adopción de bitcoin como moneda de curso legal. Ahora, sus equipos de trabajo y las personas responsables de llevar adelante la tarea pusieron paños fríos y se mostraron un poco más profesionales.

Muchos temores se fundaron en que el Estado y los privados paguen salarios con la criptomoneda, y esto fue lo que dijo al respecto el ministro de Trabajo: “Es un tema que se está discutiendo en el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía y en su momento habrá una reunión total con todo el gabinete de gobierno para poder definir este tipo de aspecto monetarios que tiene que ver con la actual legislación que se ha aprobado en la Asamblea Legislativa, pero todavía es demasiado prematuro poder adelantar criterio sobre este tema”.

El presidente del Banco Central de El Salvador, desligó el carácter de obligatoriedad de la medida: “No significa que vamos a dejar de usar el dólar para usar las criptomonedas. Pueden converger las dos sin ninguna discrepancia. Obviamente, hay una estrecha relación porque se convierten a dólares (las criptomonedas) y lo más beneficioso de esto es que va a ser voluntario: cualquier persona si lo desea va a poder pagar en Bitcoins o en dólares”.

Uno de los argumentos más sostenidos por la Asamblea Legislativa al momento de sancionar la Ley Bitcoin dice que son más de 6.000 millones de dólares los que ingresan en remesas a El Salvador desde el extranjero. Estos 6.000 millones representan un 10% del PBI del país, y casi 2 puntos porcentuales son los que retienen los intermediarios de estas transacciones. Bitcoin como solución podría recuperar esta pérdida a favor de los salvadoreños, aunque no todos creen que esto vaya a ocurrir. 

Contra esto fue Luis Membreño, economista salvadoreño que no acompañó muchas explicaciones y afirmó que, al adoptar el Bitcoin, las remesas dejarán de llegar, y sin esa fuente de liquidación de importaciones, bienes y servicios, habrá una crisis cambiaria y económica. 

¿Podría la Justicia salvadoreña hacer caer la política que impulsó el Poder Ejecutivo e hizo ley el Legislativo?

La Asamblea Legislativa que la semana pasada aprobó la Ley Bitcoin de un plumazo, destituyó a principio de año a toda la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General, el Dr. Raúl Melara.

Los cinco nuevos Ministros de la Corte designados por la Asamblea (a pesar de las duras críticas de Estados Unidos y la comunidad internacional) están acusados por tener vínculos políticos con el presidente Bukele, algo que está prohibido por la Constitución salvadoreña. Explicado este contexto, es la Corte Suprema de Justicia por medio de la “Sala de lo Constitucional” el único tribunal competente para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, decretos y reglamentos.

Nos dicta el sentido común que las posibilidades de que el Poder Judicial intervenga o impida la medida, son inexistentes.  

 

Trabajan la implementación de la Ley Bitcoin en El Salvador

 

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